Y si hablamos en drama, ¿pensamos en qué? 🤔🤔🤔

Pues sí, mi gente buena, vamos a hablar sobre las telenovelas latinas 📺.

Ya deben de saber ustedes que soy una aficionada por las telenovelas (💜) y que esas me han ayudado muchísimo a mantener contacto con el español, especialmente después de haber terminado el curso regular.

Pero hoy yo no vine a hablarles sobre la ayuda que esas producciones le han dado a mi aprendizaje. Hoy vine a hablarles sobre el drama. Mejor: sobre el drama que nos gusta 💓😜.

Muy seguramente ya han escuchado (o quizá, ustedes mismos lo han dicho) que las telenovelas son aburridas porque son demasiado dramáticas y suelen contar historias muy irreales. A fin de cuentas, ¿Quién descubre al azar una hermana gemela en el baño de damas de un elegante casino en Cancún? ¡Y más! ¿Quién es obligada a sustituir esa mala hermana y termina por salvar una fábrica de cerámica de la ruina, poner fin a los berrinches de un muchachito aburrido (¡qué flojera nos da el Carlitos ese! 😑), sacar del vicio del alcohol una anciana y, aun, ganarse el corazón del cuñado (qué sí es bien tonto, pero sí, es todo un bombón 😆)?

Sí, sabemos que historias así van “un poquito” más allá de lo posible. Pero, tal vez, a nosotros aficionados por las telenovelas, sea justo ese carácter irreal lo que nos guste un chorro, ¿no? 🤔

Las telenovelas sí nos traen muchos elementos de los cuentos de hadas, pero ya no con manzanitas o zapatitos.

Me explico. Las telenovelas latinas, esas que son bien cargadas de drama, suelen llegar a nosotros con un mensajito implícito: “Estimado televidente, empezamos aquí este viaje. Te vamos a presentar estos amiguitos y toda su historia. Sin embargo, te advertimos que, en un dado momento, todo va empeorar mucho. Ahí sí que vamos a tener muchísimas lágrimas. Agua salada cayendo por los ojos de los buenos (así que mantén tu pañuelo siempre cerquita). Pero puedes venir sin miedo porque te aseguramos que al final sale el Sol”.

Y ahí está la diferencia cuando las comparamos a las producciones brasileñas: Dime, ¿Cuándo se vio en el último capítulo de una telenovela mexicana, por ejemplo, un villano salirse con la suya?

Ese tipo de cosa no suele pasar en las producciones de países como México, Argentina, Venezuela y Colombia, por ejemplo. Eso porque como he dicho más arriba, ellas nos traen aquel mensajito que nos garantiza que todo va a salir mejor. La gente mala va a pagar y los buenos serán felices. El hecho de que sepamos muy bien que en la vida real no siempre las cosas son así, no nos quita para nada el anhelo de mantener viva la esperanza de que sí, tarde o temprano, el sol siempre regresa ☺🌞.

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